El título del presente texto fue la expresión asombrada de una docente española con quien compartiamos hace algunos años un seminario sobre la enseñanza del español en las escuela bilingües. En tal sentido, mi colega hacía referencia al hecho de que en la escuela en la cual había matriculado a sus hijos aquí en el país, la clase era: copiar del libro en la pizarra, y luego de la pizarra en el cuaderno. Esta experiencia me hace comprender la gran preocupación que hoy en día existe ante las necesidades de preparar a nuestros jóvenes para el futuro y arrancar de raíz las técnicas en las cuales se hace de los estudiantes seres más pasivos y simplemente receptáculos.
A través de la lectura de los textos encomendados reconozco nuevamente la gran necesidad de formar integralmente a los estudiantes, Howard Gardner nos expresa por medio de su obra, la necesidad de ser transformadores de la mente de nuestra sociedad a través de la educación, coincidentemente con Frank Levy y Murmane y Cheng, se nos dice que debemos hacer de los estudiantes personas pensantes, solidarias, emprendedoras, con mucha creatividad en la solución de los problemas.
No es una coincidencia que personalidades relacionadas y/o estudiosos de la educación , pedagogos, sicólogos, etc. expresen a viva voz la necesidad de dar un giro a nuestra forma de educar. Particularmente y gracias a la lectura, a la relación con otros profesionales de la educación, a mi experiencia como docente, entre otras cosas, he podido entrar en ese cambio al cual todos los docentes estamos obligados.
A ni nivel universitario, Zabalza Beraza, expresa que la educación del siglo presente debe pensar en lo que es la universidad hacia adentro y lo que debe ser ésta hacia afuera. Como lo expresan los autores citados en párrafos anteriores, nuestra educación debe llenar los requerimentos y especificaciones que el mercado laboral está demandando. En tal sentido, no hay ninguna razón para hacer de los estudiantes repetidores de información; todo lo contrario, nuestras clases deben estar encaminadas a desarrollar en ellos las competencias necesarias para su vida fuera de la universidad. Un énfasis excesivo en lo académico priva a los jóvenes de la oportinudad de desarrollar la auto confianza, el auto respeto, auto control y la auto reflexión.(Cheng)
¿De qué nos sirve una sociedad que se dedique únicamente al consumo, sin nuevas propuestas, sin talentos ni sabios que admirar y seguir? Siempre he pensado que no se trata de formar simplemente a los mejores prefesionales en el sentido estricto de la palabra, sino (como también lo plantean los autores) es imposible dejar de lado las habilidades comunicativas, el trabajo en equipo, la ética, el respeto a las étnias y grupos minoritarios, entre otros.
Me parece muy interesante el proponer una educación más dinámica, con mayor carga de actividades co-programáticas o extra-escolares que propendan a la formación de esa personalidad equilibrada, negociadora y flexible que demandan los tiempos actuales. Por lo tanto; nuestro compromiso, parafraseando a Cheng es el seguir aprendiendo en espacios como estos, aprendiendo en demanda y de por vida para así transformar nuestros egresados conforme a lo que los tiempos actuales nos exigen.
En nuestras manos está esa transformación que todos anhelamos, trabajemos juntos por alcanzarla.